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domingo, 13 de octubre de 2019

ENCUESTA CONSOLIDA LA SEGUNDA VUELTA



A una semana de las elecciones, los datos comparados de las dos últimas encuestas de Vía Ciencia entierran la pretensión del binomio oficialista de alcanzar el 40% y estar 10 puntos por encima de su inmediato seguidor, para evitar el balotaje. En efecto, dichas encuestas establecen la tendencia electoral: Evo Morales baja 5 puntos, de 43.2% que tenía en la encuesta anterior a 38.8% de la encuesta actual, siendo por tanto su tendencia descendente. Tendría que producirse un hecho político muy fuerte para que Evo Morales cambie la tendencia y comience a subir, poco menos que un milagro. 

En cambio, su inmediato seguidor Carlos Mesa subió 7,1%, de 21.3% a 28.4%, estableciéndose para su candidatura una tendencia ascendente; por lo cual lo previsible es que siga subiendo superando con facilidad el 30% lo cual le permitiría no solo alcanzar al primero, sino incluso, superarlo. De la misma manera que en el caso de Evo para cambiar la tendencia ascendente y Carlos Mesa baje, tendría que producirse algún hecho político catastrófico que, a estas alturas ya es muy difícil que pueda acontecer. 

En consecuencia, (para alegría de nuestro vicepresidente), ahora si estamos ante un auténtico “empate técnico”, porque al no alcanzar ninguno de los candidatos la mayoría requerida para acceder directamente a la presidencia, se debe ir a un balotaje de desempate, por lo cual el Tribunal Electoral está en figurillas ya que dicha segunda vuelta no figura ni en su programación ni en su presupuesto. 

Siendo esta la realidad y ante los anuncios del candidato Evo Morales de una “supuesta victoria segura”, el pueblo en un 70% sospecha que el Tribunal Electoral intentará manipular los resultados fraudulentamente para favorecer a Morales y en ese sentido, con una inteligencia que supera a todos los políticos, el pueblo se ha auto convocado a multitudinarios cabildos desde donde ha advertido que no reconocerá resultados fraudulentos. Puestas así las cosas, la suerte está echada y el pueblo decidió tomar su futuro en sus manos. Mediante el voto castigo favorecerá a Carlos Mesa para que encabece un gobierno de transición y de normalización democrática que permita volver al Estado de Derecho, la vigencia plena de la Constitución y el respeto irrestricto a los derechos humanos.
Cochabamba, 0ctubre 13 de 2019

miércoles, 21 de agosto de 2019

¿VUELVEN LOS MILITARES A LA POLÍTICA?


"La historia ocurre dos veces: la primera como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa" escribió Marx en el encabezamiento de su obra El 18 de brumario de Luis Bonaparte, en 1852.

Hoy en Bolivia 2019 algo parecido sucede, veamos la tragedia: Para 1964, el presidente Víctor Paz había decidido repostularse inconstitucionalmente a un nuevo período ya que la Constitución no permitía la reelección; sin embargo, aprovechando su mayoría parlamentaria, impuso su repostulación y, viendo que había mucha resistencia a sus propósitos, buscó el apoyo de las FFAA que, tras su destrucción por el pueblo en 1952, se habían reconstituido bajo la visión del MNR, así, el Colegio Militar se había reabierto bajo una nueva composición social, “con este fin, impuso cuotas, un 30% para los hijos de obreros, un 20% para hijos de campesinos y el 50% para los hijos de los miembros de la clase media que pertenecen al MNR”. (Lavaud, Jean Pierre, El embrollo boliviano).

Es así que en la repostulación inconstitucional de Víctor Paz a su tercer periodo presidencial, su principal soporte fue militar: el Gral. Eduardo Rivas Ugalde era jefe del comité político nacional del MNR, el Gral. Barrientos, candidato vicepresidencial, militares los prefectos de los principales departamentos y toda decisión política importante era discutida con el Alto Mando.

En las elecciones del mayo de 1964, ante la abstención de la mayoría de los partidos de oposición, triunfó el binomio Paz-Barrientos y el 6 de agosto juraron a sus cargos ante el Congreso Nacional. Sin embargo, poco duró la alegría del reelecto presidente ya que el 4 de noviembre de 1964, los militares encabezados por miembros de la célula militar del MNR, generales Barrientos y Ovando (supuestos guardianes del MNR en las FFAA) derrocaron a Paz Estenssoro e iniciaron un largo período de sangrientas dictaduras militares que duró hasta el 10 de octubre de 1982.

Esa fue la tragedia, ahora veamos la farsa: El presidente Morales, también candidato inconstitucional, ha anunciado durante su discurso en la parada militar del 7 de agosto de 2019 que las Fuerzas Armadas tendrán participación en los directorios de las empresas estatales. Explicó que su intención es que la entidad castrense tenga mayor responsabilidad en la seguridad de los sectores como energía e hidrocarburos.

Por su parte, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general de ejército, Williams Kaliman, en nombre de unas supuestas nuevas FFAA en proceso de adoctrinamiento bajo los moldes “anticapitalistas del proceso de cambio”, lanzó un mensaje amenazante a los que llamó "antipatrias". “Un mensaje a nuestros gratuitos detractores y antinacionalistas que por su apetito de poder piden cambiar la estructura vertical, la disciplina y la jerarquía de las FFAA, con oscuras intenciones", dijo el general Kalimán.

El paralelo es significativo, pero ni Evo Morales es Víctor Paz Estenssoro ni Kalimán es Barrientos y mucho menos el pueblo boliviano de hoy está dispuesto a someterse a nuevas dictaduras ni civil, ni militar, ni mixtas, por ello, la farsa terminará como termina toda farsa, los farsantes rechazados y el pueblo restaurando el Estado de derecho para continuar el proceso de fortalecimiento de la democracia. Es de esperar solamente que el presidente Morales transmita el mando de la nación pacíficamente y no se resista a la voluntad popular.

miércoles, 31 de julio de 2019

CISMA Y REALINEAMIENTO DE LA IZQUIERDA


Según el diccionario la palabra cisma significa división o separación que se produce en el seno de una organización. Precisamente eso es lo que ha sucedido en la izquierda boliviana que en 2005 había recibido el respaldo ciudadano de la mayoría absoluta de votos, veamos:

El 23 de diciembre de 2015, a tiempo de pedir apoyo para la reforma constitucional que le permitiría re-re-re-postular para las elecciones de 2019, el presidente Evo Morales afirmaba: "En política solo hay izquierda o derecha, estamos con el pueblo o con el imperio”, agregando que “quienes se dicen independientes son en realidad partidarios del imperio". Con esta expresión Morales se atribuía el monopolio del izquierdismo, algo así como “la izquierda soy yo y quien no esté conmigo es de derecha o partidario del imperio”.

Esta afirmación rotunda que en 2005 pudo convencer ampliamente, en vísperas del referéndum del 21F sonó hueca, puesto que en 2010 ya la izquierda gobernante había iniciado su división con la ruptura de la alianza entre el MAS y el MSM de Juan del Granado. El fraccionamiento entre los "sin miedo" y los masistas, empezó con las declaraciones del vicepresidente García quien acusó a sus exaliados de desleales, por invitar a militantes oficialistas que no fueron postulados a las candidaturas a gobernación y alcaldías. Diferencias que se hicieron insalvables con las declaraciones del presidente Morales, quien calificó al MSM como “el basurero del MAS”.

Paralelamente, personalidades políticas de la izquierda boliviana como Filemón Escóbar, Loyola Guzmán, José Antonio Quiroga, Guillermo Mariaca, Pablo Solón, Raúl Prada, Roger Cortez y referentes ideológicos del movimiento popular e indígena como Xavier Albó, Silvia Rivera, Raquel Gutiérrez habían tomado distancia del MAS en el poder.

Pero fue el voto mayoritario por el No a la re-re-reelección el que hizo evidente el cisma de la izquierda ya que en dicho No estuvo presente, sin ser principal protagonista, la fracción democrática de la izquierda boliviana. El 21F que significó para los bolivianos un cambio en la mentalidad política y un cambio en la correlación de fuerzas, puso al descubierto el cisma izquierdista en dos fracciones, por un lado la izquierda autoritaria alineada al eje Venezuela, Cuba, Rusia, China, e Irán que dijo Sí a la re-re-re-elección y por otro lado la izquierda democrática sin alineamiento internacional que se adscribió al mayoritario No.

Hacia las elecciones de 2019 el escenario presenta ideológicamente dos extremos polarizados: el binomio ilegal Evo-García en la izquierda, y la candidatura de Óscar Ortiz en la derecha. En efecto, Evo representa la fracción de la izquierda radicalizada en el autoritarismo, cuestionada por la corrupción, narcotráfico, abuso de poder, machismo, etc. y Óscar Ortiz representa el intento de rearticulación de Demócratas de Rubén Costas, partido acusado por el MAS de representar a la oligarquía cruceña y la derecha separatista.

Ante dicho panorama, la izquierda democrática ha optado por incorporarse a Comunidad Ciudadana constituyendo alrededor de Carlos Mesa y Gustavo Pedraza un movimiento político plural ideológicamente ubicado en el centro, y lo ha hecho bajo un firme cuestionamiento ético, enarbolando las banderas de la legalidad, defensa de la Constitución, respeto a la soberanía popular expresada en el voto del 21F y la defensa de los genuinos derechos humanos.

Esta opción no es oportunista ni casual, sino que corresponde a la necesidad de articular a la izquierda democrática, que fue la verdadera conductora de las luchas contra las dictaduras militares, con los movimientos ciudadanos emergentes, para la preservación del legado democrático y su proyección al futuro, libre de autoritarismos, tiranías y dictaduras de viejo y nuevo tipo.

LA CANDIDATURA DE LOS OBLIGADOS


La renuncia de Edwin Rodríguez, candidato vicepresidencial de la alianza Bolivia Dice No, tomó de sorpresa no solo a los candidatos legales e ilegales, sino a toda la ciudadanía ya que, más allá de las justificaciones y explicaciones, el efecto político es un cambio fundamental en el posicionamiento político ideológico de dicha alianza, lo cual a su vez, provoca una reconfiguración del panorama político nacional.

Veamos: el 14 de noviembre de 2018 el Tribunal Electoral anunció, entre otros, el registro de la alianza “Bolivia dice no” constituida por Unidad Nacional (UN) de Samuel Doria Medina y el Movimiento Demócrata Social (Demócratas) de Rubén Costas, partidos que ya habían sido aliados para las elecciones de 2014 en las que participaron con el nombre de Unidad Demócrata postulando a Samuel Doria Medina de UN a la presidencia y aErnesto Suárez de Demócratas a la vicepresidencia.

Sin embargo, a pocos días de su inscripción, la alianza Bolivia Dice No, se fracturó a raíz del desacuerdo en la nominación del candidato presidencial, por lo cual UN comunicó al Tribunal Electoral su retiro de la Alianza y su decisión de no participar de las elecciones generales de 2019. Este hecho fue calificado como “cobardía política de Samuel” en un comunicado oficial de Demócratas. “Cobardía política”, “falta de respeto a compromisos” y “burla a la democracia” fueron los calificativos que exteriorizó por su parte, el vicepresidente de Demócratas, Ernesto Suárez, sobre la decisión de su socio.

Es así que Doria Medina solicitó al TSE el retiro de UN de la alianza, pero el órgano respondió que el trámite “no cumple con lo estipulado en el acta constitutiva de la alianza que determina que la disolución debe ser de mutuo acuerdo”. Por ello, el 5 de diciembre de 2018 el TSE confirma que la alianza Bolivia Dice No permanece vigente. Con base en esa decisión del Tribunal Electoral, Demócratas inscribió el binomio Óscar Ortiz y Edwin Rodríguez bajo el paraguas de la ya inexistente alianza Bolivia Dice No.

De esta manera, UN fue obligada a permanecer en la alianza Bolivia Dice No. Aunque dicha permanencia obligada es una formalidad, ya que tanto Samuel Doria Medina como su partido anunciaron respaldar la candidatura de oposición mejor posicionada para enfrentar al candidato oficialista.

Ahora bien, lo sucedido con la renuncia de Jaime Paz Zamora a la candidatura presidencial del Partido Demócrata Cristiano nos indica que, en el caso de Edwin Rodríguez, su renuncia también será rechazada y por efecto de la ley de organizaciones políticas será obligado a mantenerse como candidato vicepresidencial de la existente, ahora solo formalmente, alianza Bolivia Dice No, configurando una “candidatura de los obligados”, quedando, en la realidad, solitario el candidato presidencial Óscar Ortiz.

Este cambio no solo afecta a la candidatura de Óscar Ortiz, sino que modifica el escenario político del país, puesto que el partido de Rubén Costas, Demócratas que –a través de la alianza con Doria Medina al principio y luego con la candidatura vicepresidencial de Rodríguez– lograba una imagen nacional superando su condición de partido regional anclado en Santa Cruz. Sin Doria Medina y sin Rodríguez vuelve a su condición de partido de alcance regional, con el agravante de estar posicionado por el masismo como partido de la oligarquía cruceña y de la derecha separatista.

En este sentido, la reconfiguración del panorama político nacional se ha tornado favorable a Comunidad Ciudadana que aparece como una fuerza de centro, teniendo a su izquierda al masismo y a su derecha a Demócratas con la sigla Bolivia Dice No, una posición ciertamente ventajosa que, presentando una lista de candidatos a parlamentarios con gente prestigiosa en los distintos departamentos, tiene la posibilidad cierta de alzarse con la victoria, aún pese a la presunta acción del Tribunal Electoral, acusado de parcializarse a favor del binomio ilegal del oficialismo.

Los próximos pasos darán la pauta definitiva de lo que sucederá en octubre de 2019.

lunes, 24 de junio de 2019

LA ACADEMIA MAN CÉSPED


“Tribunal disciplinario destituye definitivamente al director Koichi Fujii” decía el titular de “Los Tiempos”. Leer, sentir tristeza y preocupación fue mi reacción inmediata, aunque debo confesar (con las disculpas de Koichi, amigo desde 1994), que mi mayor preocupación es por el destino de la Academia de Música Man Césped, a la cual se ha dedicado el maestro Fujii con alma vida y corazón.

Fujii llegó a Bolivia en 1989 enviado por la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) para colaborar al Conservatorio Nacional con sede en La Paz. Sin embargo, inquieto y emprendedor como es, en 1994 se mudó a Cochabamba donde, en alianza con la Oficialía de Cultura de la Alcaldía, sentó las bases de un vasto programa de desarrollo de la música. Así nació el Coro Municipal en septiembre de 1994 y sus secciones coro infantil y coro juvenil. Posteriormente, (1996), en base a profesores, estudiantes y exestudiantes del Instituto Laredo, se organizó la Orquesta de Cámara Municipal dirigida por Álvaro Cadima y separadamente la orquesta de vientos, con el objetivo estratégico de unirlos posteriormente de modo que Cochabamba pueda tener una orquesta sinfónica municipal. Por razones administrativas la alcaldía no pudo sostener mucho tiempo dicho programa de coros y orquestas municipales.

Sin embargo, el maestro Fujii, persistente como es, buscó caminos para continuar el proyecto y en 1997 encontró la oportunidad propicia cuando padres de familia, profesores, ministerio de educación y municipalidad le solicitan se haga cargo de la Academia Man Césped. Desde entonces, Kochi empeña su vida y su patrimonio en servicio de la academia. Abandona la deprimente infraestructura en la que funcionaba, con respaldo financiero de la municipalidad alquila locales con mejores condiciones y proyecta la actual infraestructura de 6.280 metros cuadrados en la Coronilla, que finalmente se concreta en 2010 con apoyo del gobierno japonés.

Decir que Koichi empeñó su patrimonio no es poca cosa, ya que toda la herencia recibida de su familia en el Japón invirtió en la donación de pianos e instrumentos musicales para la Academia. Él decía: “la Academia Man Césped tiene que tener un carácter distinto de otras escuelas ya que es la única institución pública de educación especializada en música”. Así proyectó el Conservatorio Nacional Man Césped y formuló el proyecto para que sus alumnos puedan acceder al título de licenciatura en música.

De 1997 a 2019 la Academia ha cambiado estructuralmente, ha producido varias promociones de músicos y su contribución al desarrollo artístico y musical de Cochabamba es innegable, siendo el mérito del maestro Fujii, su personal docente, administrativo, padres de familia, niñez y juventud cochabambina que han sabido aprovechar positivamente la oportunidad de desarrollar su talento musical.

Sin embargo, no todo es una taza de leche. Resulta que en la forma de ver de Koichi el requisito esencial para formar músicos de excelencia es lograr una disciplina, responsabilidad y concentración superior, un requisito que a los bolivianos en general nos cuesta bastante adquirir. Y es precisamente este choque cultural el que ha provocado la destitución del maestro Fujii, una sanción extrema que significa una dificultad grande para la academia, porque ni en términos económicos ni artísticos menoscaba la personalidad de Koichi, pero sí genera profunda incertidumbre en el destino de la academia, puesto que Cochabamba no puede permitirse un retroceso en su desarrollo cultural. "Cada materia está enfocada para que fortalezca la personalidad de cada alumno y así también la concentración, constancia, dedicación, sensibilidad y tener metas en cada trabajo, no trabajar por trabajar” decía Fujii en una entrevista.

Me he sumado a una petición al Ministerio de Educación para que pueda revisarse dicha sanción y velando por el bien mayor, se rectifique la misma. No estoy de acuerdo con la violencia de ninguna clase, pero tampoco estoy de acuerdo con la cultura de la irresponsabilidad y mediocridad que tanto perjudica a nuestro país. Buscar un punto intermedio será una solución por el bien de Cochabamba y el desarrollo de excelencia de sus músicos cuyo innato talento está largamente probado.

jueves, 20 de junio de 2019

RESTAURAR EL HILO CONSTITUCIONAL


Si el concepto “hilo constitucional” significa vigencia ininterrumpida de la Constitución, los derechos humanos y los derechos civiles y políticos de los ciudadanos, una ruptura del “hilo constitucional” se produce cuando la Constitución es violentada o desconocida total o parcialmente. Así, en Bolivia, las dictaduras militares rompieron el hilo constitucional hasta el 10 de octubre de 1982, fecha en la que el pueblo a través de la resistencia civil pacífica logró derrotarlas y restaurar el hilo constitucional.

Sin embargo, el hilo constitucional puede ser roto no solo por gobiernos de facto sino también por gobiernos y presidentes democráticamente elegidos. En efecto, cuando un gobierno de origen legítimo viola o ignora la constitución y las leyes, violenta la institucionalidad, ejerce el poder de manera abusiva en contra de los derechos humanos, manipula al poder judicial, criminaliza la opinión ciudadana y acorrala la libertad de expresión, rompe el hilo constitucional. En este caso, su autoridad, independientemente de su origen, se deslegitima por su ejercicio, transformándose en un gobierno delincuente.

El gobierno del presidente Morales rompió el hilo constitucional cuando el sumiso Tribunal Constitucional Plurinacional dictó la sentencia inconstitucional 0084/2017 que deja sin efecto el art. 168 de la Constitución y usurpa la soberanía popular, manifestada en el voto mayoritario del referéndum del 21 de febrero de 2016 que prohíben expresamente la re-re-re-elección indefinida del Presidente y Vicepresidente. El gobierno ratificó la ruptura del hilo constitucional al inscribir su ilegal binomio para las elecciones primarias.

Ahora bien, puesto que el Tribunal Constitucional en lugar de preservar la vigencia plena de la Constitución ha sido el instrumento para la ruptura del hilo constitucional y el Tribunal Electoral no cumplió su deber de evitar dicha ruptura, pese a ser el encargado de velar por el cumplimiento de los resultados del referéndum del 21F, la única forma que queda para restaurar el “hilo constitucional” está en las manos del presidente Evo Morales Ayma, quien con el retiro de su ilegal candidatura podría restaurar la vigencia plena de la Constitución y el respeto de la soberanía popular, en una acción que restauraría no solo el hilo constitucional sino también su calidad de gobernante legítimo.

Si el presidente Morales no obra de esa manera, dará paso a que la ciudadanía se empodere legítimamente para restaurar el hilo constitucional y que no quede duda que lo hará, porque el pueblo boliviano es poseedor de una rica tradición democrática sustentada en su valerosa lucha por la independencia y la libertad. Ya sucedió antes y volverá a suceder, el pueblo boliviano desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que surja ilegítimamente y lo hará sustentado en el derecho a la rebelión que tienen los pueblos, en defensa propia, cuando se violenta su derecho a vivir en democracia.

lunes, 3 de junio de 2019

EL ENGAÑO COMO ESTRATEGIA ELECTORAL




La ciudadanía ha sido bombardeada los últimos días por encuestas que el Gobierno, a través de los medios estatales y paraestatales ha hecho circular como parte de su estrategia para posicionarse como “seguro ganador” tratando de inducir al falso debate que trataría de establecer si Evo Morales ganará en primera vuelta o en segunda vuelta y si tendrá dos tercios o perderá el control parlamentario.

Desde mi punto de vista la situación se presenta exactamente a la inversa, ya que a pesar de la propaganda gubernamental, el binomio Morales–García es en realidad un seguro perdedor y lo que la ciudadanía comenta es la magnitud del fraude que la dupla ilegal necesita para imponerse, puesto que está claro que en elecciones limpias Evo Morales no tiene ninguna posibilidad.

¿De dónde sale afirmación tan rotunda? Veamos: La única referencia válida incuestionablemente, a diferencia de las discutidas encuestas, es el resultado del referéndum del 21F de 2016, en la cual la votación superó el 50% en contra de la re-re-re-elección del binomio Morales–García. Ahora bien, preguntémonos: ¿de febrero de 2016 a la fecha se ha fortalecido el MAS? O, por el contrario, ¿se ha profundizado su desgaste? La respuesta es contundente, hechos como la habilitación ilegal, la corrupción, narcovínculos, crisis policial, crisis de la justicia, derrota de La Haya, las mentiras cotidianas en boca de los primeros mandatarios etc. han profundizado el desgaste del Gobierno, al punto que la palabra “hastío” es la que mejor describe el estado de ánimo de la población con relación al binomio ilegal.

Ni la campaña electoral entregando infinidad de obras municipales, ni las elecciones primarias, el espaldarazo del señor Almagro de la OEA y, ni siquiera, la masiva concentración de los obligados en el aeropuerto de Chimoré son hechos políticos que logren revertir el desgaste. Al contrario, la ciudadanía se reafirma cada vez con mayor fuerza en su rechazo a la re-re-re-elección indefinida.

Por ello, los estrategas del masismo (nacionales y extranjeros) han decidido ganar con trampa y para ello han diseñado una estrategia que intentará hacer medianamente creíbles los resultados que “su maquinita” cocinará, puesto que científica e históricamente sabemos que ningún fraude de la proporción que necesita el masismo es creíble.

La estrategia del engaño consiste en posicionar como verdades dos falsedades, utilizando para ello todos los recursos a su alcance: La primera falsedad es “que el voto duro de Evo es un tercio del electorado, el otro tercio sería voto duro contra Evo y quedaría un tercio indeciso que es el que va a definir la votación”. Esa tesis es falsa, porque como hemos señalado líneas arriba, el 21F ha demostrado que más del 50% es voto duro contra el binomio del MAS. Por el contrario, el voto duro del masismo se ha reblandecido por lo menos en un 10%, de manera que actualmente está cerca al 20%, siendo el techo al que puede aspirar limpiamente el 30%, un techo que ciertamente lo coloca muy por debajo de los discursos con los que el presidente Morales y sus corifeos quieren engañar al electorado.

La segunda falsedad es: “solo es posible ganarle a Evo Morales si se lo enfrenta a un candidato único”, afirmación también falsa, por cuanto la unidad de los candidatos y las siglas no hace la unidad del pueblo. La experiencia nos ha mostrado que, aunque haya varios candidatos, la votación se concentrará en aquél que garantice la victoria. La elección del mismo Evo Morales en 2005 fue una muestra de ello.

La aparición en las encuestas de un apreciable porcentaje de “indecisos” es un fenómeno característico de coyunturas autoritarias, ya que en realidad son ciudadanos que ocultan su preferencia electoral. ¿Qué empleado público, cooperativista minero, campesino o sindicalista podría decir al encuestador que votará contra Evo Morales? Por ello, incluso, alguna proporción de los que dicen que votarán por Evo en realidad ya han decidido votar contra Evo.

En conclusión, el voto mayoritario contra el binomio oficialista ya está decidido, lo que falta definir es la votación que obtendrán Carlos Mesa, Oscar Ortiz, Jaime Paz, Víctor Hugo Cárdenas y los demás candidatos, lo cual determinará si la derrota del binomio ilegal será en primera o en segunda vuelta.