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miércoles, 15 de julio de 2020

¡¡KAUSACHUN KOCHAPAMPA!!


El régimen del fraudetiranovirus no solo cometió corrupción, uso indebido de influencias, enriquecimiento ilícito, uso indebido de bienes del Estado, represión sangrienta y persecución política judicial, sino que fue un régimen que perjudicó a Cochabamba.
Su furia destructora se desató cuando sus milicianos asaltaron y quemaron la Prefectura cochabambina además de asesinar en la calle a Christian Urresti. Pese a los “14 años de bonanza” de que se jactaban, ni siquiera intentaron solucionar los principales problemas de Cochabamba, así, en el problema de la basura, dejaron a Cochabamba prisionera de sus milicianos que bloquean Kara Kara cuando le viene en gana al tirano fugado; no construyeron ni un hospital de tercer nivel, no solucionaron el problema del agua para la población de la zona sur que sigue comprando de cisternas; no solucionaron el problema del Río Rocha que sigue oliendo nauseabundamente; no solucionaron el camino Cochabamba – Santa Cruz en la zona de El Sillar; no rehabilitaron el ferrocarril, más bien lo destruyeron; liquidaron el Lloyd Aéreo Boliviano que era orgullo cochabambino, no continuaron la construcción del camino Cochabamba - La Paz por Sacambaya; sus loteadores deterioraron el medio ambiente, su alcalde construyó un puente que se cayó a días de su inauguración, sus concejales ganaron sin hacer nada, lo mismo que sus asambleístas departamentales, diputados y senadores, ni una ley que favorezca a Cochabamba.
Corrompieron a dirigentes sindicales y sociales, y hasta al Wilstermann lo pervirtieron. Definitivamente fue un régimen anti-cochabambino.
¡Supay apasuchun chay fraudevirusta sua t’apas!
¡Kausachun Cochabamba! ¡Huañuchun fraudetiranovirus!

lunes, 22 de junio de 2020

COYUNTURA BOLIVIA JUNIO 2020


1. La victoria popular del 21F, la derrota del fraude electoral de octubre de 2019, la fuga del ex-presidente Morales y la instalación por sucesión constitucional del gobierno de Jeanine Añez han marcado el repliegue del proyecto de la transnacional Foro de Sao Paulo cuyo objetivo es convertir Latinoamérica en una región dependiente del neo imperialismo del eje China, Rusia e Irán. Según este proyecto llamado también socialismo del siglo XXI, en Bolivia, el régimen de Evo Morales debía convertirse en una autocracia vitalicia similar a Cuba, Venezuela, Nicaragua, la misma China, Rusia e Irán. Para viabilizar dicho proyecto, durante 14 años el régimen masista destruyó el sistema político por la vía de la decapitación de los partidos a los cuales descabezó mediante la persecución político judicial de sus líderes, determinando un vacío de liderazgo en las fuerzas del campo democrático. Dicho vacío fue notorio en la victoria del 21F cuya forma de acción política tuvo el marcado rasgo de la auto convocatoria ciudadana. Recién para las elecciones de octubre 2019 el pueblo improvisadamente impulsó la emergencia de liderazgos, unos a través de su participación electoral y otros como parte de la resistencia desde los comités cívicos, plataformas y colectivos ciudadanos.
2. Estos liderazgos emergentes, sin embargo, no han logrado ponerse a la altura de las aspiraciones populares ya que en lugar de articularse en un poderoso frente que aglutine al 70% ciudadano que simpatiza con el campo democrático, han optado por confrontarse entre sí. La presidente Añez que empezó con grandes posibilidades de llenar el vacío de liderazgo, resignó esta posibilidad al reducir su base de sustentación política al partido Movimiento Demócrata Social cuyo candidato en las elecciones anuladas apenas había logrado el 4%. Sectarizarse, perder la perspectiva histórica entrando al juego electoralista con su candidatura y los escándalos de corrupción bajaron notoriamente sus posibilidades. Adicionalmente, caracterizar a Carlos Mesa como enemigo principal y contemporizar con el masismo no promoviendo acciones sobre el fraude, los 14 años de corrupción y abuso de poder, es un error estratégico.
3. Por su parte Carlos Mesa, que había sido favorecido con el voto mayoritario del campo democrático, tampoco asumió la tarea unificadora que le correspondía, enfrascándose más bien en el aislamiento y la confusión de visualizar como a enemigo a la presidente Añez, atacándola coincidiendo en ello con el masismo. Luis Fernando Camacho que había despertado expectativa por representar renovación en el liderazgo político emergente de las luchas cívicas, pronto decepcionó y pese a mantener su alianza con Marco Pumari otro líder emergente, errores infantiles propios de la inexperiencia le restó credibilidad y perdió la oportunidad de aglutinar mayor convocatoria en el campo democrático. Otro tanto sucedió con los demás candidatos.
4. Las elecciones convocadas para el 3 de mayo de 2020, han sufrido un cambio radical como consecuencia de la aparición del Coronavirus sobreponiéndose en la agenda de prioridades y postergándolas. Dicha postergación perjudica las pretensiones del MAS cuya tendencia en intención de voto descendió del 48,7% que sacó el 21F, al 30% que las encuestadoras le asignaron en octubre de 2019; y a medida que transcurre el tiempo la base electoral del masismo va desgastándose principalmente por ya no tener el “maravilloso instrumento del poder”, en cambio cerca al 70% del pueblo que en las urnas y en las calles rechazó victoriosamente el fraude se mantiene firme contra el MAS, lo cual ha desesperado a Morales que sabe que en las próximas elecciones si son limpias el MAS perderá sea en primera o en segunda vuelta. Por ello, las medidas dirigidas a provocar una convulsión social, dejan al descubierto que el interés de Evo Morales no es elecciones limpias y transmisión pacífica del poder al nuevo gobierno, sino el fracaso de las elecciones empujándonos a una improvisación deslucida con poca participación ciudadana, sin control electoral, sin programas actualizados, sin debates y sin campaña, elecciones que posteriormente ellos mismos puedan impugnar y tomar como pretexto para promover la violencia y el golpe antidemocrático que les permita volver al poder.
6. En este escenario, la iniciativa ha vuelto al campo de las fuerzas democráticas ya que la preservación del proceso democrático depende del cumplimiento de las tareas y desafíos pendientes, básicamente lograr un acuerdo político de los principales líderes y candidatos del campo democrático y popular para darle al proceso un plan ordenador que permita enfrentar exitosamente la crisis sanitaria y fijar un calendario electoral para llevar adelante unas elecciones bien planificadas, que no signifiquen costos demasiado onerosos y una transmisión del mando pacífica y ordenada que no deje posibilidades para una impugnación desde el campo autoritario del masismo y del contexto internacional en el que el Foro de Sao Paulo, ahora reorganizado como Internacional Progresista, ha demostrado tener influencia mediática y capacidad de ofensiva diplomática.

domingo, 7 de junio de 2020

RESARCIMIENTO DE GASTOS ELECTORALES MALOGRADOS


1. Con la finalidad de re-re-re-elegirse indefinidamente, el ex-presidente Evo Morales, contra viento y marea, convocó al referéndum del 21 de febrero de 2016 con un costo de Bs. 166 millones. Como en dicho referéndum el pueblo por mayoría dijo NO a sus ambiciones re-eleccionistas, decidió desconocerlo echando a la basura el gasto realizado.
2. El 27 de enero de 2019, con la finalidad de mostrar apoyo a su ilegal postulación el ex-presidente Morales hizo convocar a elecciones primarias con un costo de Bs. 27 millones. Como en dichas primarias no recibió el apoyo esperado, las dejaron sin efecto.
3. En las elecciones generales del 20 de octubre de 2019, cuyo costo fue de Bs. 217 millones, el partido del expresidente Morales cometió un escandaloso fraude por el cual dichas elecciones fueron anuladas.
4. En total, el hecho de que el ex-presidente Morales no haya respetado la Constitución Política del Estado, la voluntad del pueblo y las leyes, le costaron al país 410 millones de bolivianos, dinero que el pueblo debe recuperar.
5. En consecuencia, es tiempo que la Procuraduría General del Estado, el Ministerio público y la Asamblea Legislativa Plurinacional inicien las acciones para que los ex-mandatarios que desconocieron la voluntad del pueblo, la Constitución y las leyes, devuelvan los dineros gastados en dichos actos electorales malogrados.
Cochabamba, 7 de junio de 2020

viernes, 29 de mayo de 2020

COYUNTURA MAYO 2020



1. La promulgación de la ley que establece 90 días para la realización de las elecciones generales y el rápido deterioro de la imagen de la presidente Añez como efecto del escándalo de los respiradores son los hechos que marcan la coyuntura política. En abril la percepción generalizada era que el 30% de voto duro masista iba desgastándose a medida que transcurría el tiempo y se hacía evidente la naturaleza fraudulenta de la economía, la gestión y el discurso ideológico del llamado “proceso de cambio”. En el campo democrático donde se ubica el 60% de voto duro anti-masista, se percibía una tendencia ascendente para la presidente Añez que encabezaba aceptablemente el enfrentamiento a la pandemia covid19. En contraste, Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa, CREEMOS de Fernando Camacho y las otras fuerzas menores se habían estancado y pasaban a una tendencia descendente por la inexistencia de escenarios de acción política propicios, ya que cualquier iniciativa era catalogada como “aprovechamiento político de la pandemia”. 

2. Consciente de su desgaste, el MAS cambió su estrategia electoral por una conspirativa, iniciando un abierto boicot a la cuarentena con bloqueos, sabotaje y agresiones contra médicos, policía y ciudadanía buscando la reacción de las fuerzas del orden para victimizarse y legitimar su acción subversiva. Como parte de esta acción conspirativa, desde el senado se desarrolló una encubierta provocación contra las FFAA mediante el retardo malicioso de la ratificación de ascensos. Paralelamente, y con el respaldo de las acciones de hecho, la presidente del Senado promulgó la ley que irresponsablemente fija elecciones al margen de las condiciones sanitarias. Esta estrategia subversiva fue resistida pacíficamente por la ciudadanía y por el gobierno que no cayeron en la provocación, razón por la que el masismo tuvo que recular suspendiendo ellos mismos las medidas de hecho y replegando a sus bases mentirosamente autodenominadas “autoconvocadas”. La estrategia conspirativa, sin embargo, no ha favorecido electoralmente al masismo cuya tendencia de desgaste continúa inalterable. Más bien el cambio en la correlación de fuerzas se produjo al interior del 60% de voto duro democrático donde lo que pierde Añez tiende a distribuirse entre Carlos Mesa, Camacho y las otras fuerzas menores, pero de ninguna manera es votación que pueda migrar hacia el MAS o favorecer al candidato Arce Catacora cuya imagen se deteriora a medida que la manipulación desde Argentina se va acentuando. 

3. El alejamiento de la posibilidad de un triunfo electoral de Arce Catacora y la personalidad inescrupulosa del expresidente Morales, explica que el MAS haya decidido intensificar sus trajines subversivos que no solo afectan al gobierno de Añez, sino que ponen en riesgo la continuidad del proceso democrático, peligro que parecen no percibir los candidatos y líderes del campo democrático que se han unido al coro masista en sus críticas contra el gobierno debilitado y muy penetrado por los resabios burocráticos del anterior gobierno. 

4. En esta misma línea conspirativa es necesario considerar que el Foro de Sao Paulo, articulador de los regímenes del socialismo del siglo XXI, se ha reorganizado en la “Internacional Progresista” cuya filial en Bolivia es el MAS y cuenta con una red de gobiernos encabezados por México, Argentina, Venezuela y Cuba, junto a una presencia importante en los organismos internacionales como la OEA y la CIDH. Desde esos espacios viene desarrollando una agresión sistemática no solo contra el gobierno boliviano sino contra el proceso democrático con su falsa tesis del “golpe de estado” y el carácter “dictatorial” del gobierno de Añez. Esta conspiración internacional no es solo contra el gobierno, sino que busca mediante la subversión, la ruptura del proceso democrático que permita el retorno al poder del régimen autoritario y corrupto del masismo. 

5. En consecuencia, insistir en la unidad del pueblo para superar la pandemia, y rechazar los intentos antidemocráticos del masismo y de la internacional progresista es el objetivo de la coyuntura siendo la postergación de las elecciones hasta que mejoren las condiciones sanitarias la postura recomendable para las fuerzas democráticas. Paralelamente es responsabilidad de éstas modificar sus estrategias y trabajar la constitución de un frente electoral que derrote al candidato masista en primera vuelta y sea dicho frente el germen de la estructuración del nuevo proyecto nacional de consolidación del proceso democrático. 

Cochabamba, 29 de mayo de 2020

martes, 28 de abril de 2020

TAREAS INEXCUSABLES ANTES DE LAS ELECCIONES


A quienes están preocupados por la postergación de las elecciones decirles que, ahora que la crisis sanitaria nos ha dado un tiempo que antes no teníamos, en lugar de preocuparse, lo que deben hacer es OCUPARSE de las siguientes tareas para lograr elecciones transparentes y no repetir el fraude que derrotamos en 2019: 

1. Controlar el coronavirus a un nivel que no signifique riesgo para las actividades electorales, ya que las campañas son imprescindibles para que los ciudadanos no voten a ciegas, sino que puedan conocer a los candidatos y sus propuestas (no solo candidatos presidenciales, sino también a diputaciones y senaturías). 

2. Sanear la normativa electoral derogando o anulando todos los vicios que Evo Morales hizo aprobar para su fraude de 2019, tanto mediante sentencias constitucionales, como usando su rodillo parlamentario, por ejemplo: 

a) Para cumplir la voluntad soberana del pueblo expresada el 21F, anular la sentencia constitucional 0084/2017 que consagra la re-re-re-elección indefinida como derecho humano de los gobernantes. 

b) Anular la sentencia constitucional 0032/2019 que permite a senadores, diputados y otros funcionarios electos candidatear sin renunciar tres meses antes. 

c) Derogar la ley de organizaciones políticas sobre todo en la parte que establece la realización de elecciones primarias. 

d) Flexibilizar los requisitos para que nuevas organizaciones políticas puedan obtener personalidad jurídica, toda vez que en 14 años el evismo ha logrado destruir a los partidos políticos quedando solo siglas sin ideología, organización, ni liderazgo, al punto que, los “dueños” de dichas siglas han invitado unos y negociado otros, las candidaturas. 

3. Revisar la geografía electoral en lo que corresponde a las circunscripciones uninominales, estableciendo equidad en cantidad de votantes entre las circunscripciones urbanas y rurales. 

4. Sanear el padrón electoral sobre todo en los lugares donde el Movimiento Al Socialismo ha manipulado las inscripciones electorales, trasladado gente, inscrito electores fantasmas, etc. 

5. Abrir el padrón para que los ciudadanos que cumplirán 18 años hasta el día de las próximas elecciones puedan participar como votantes o como candidatos si lo desearan, tal cual es su derecho consagrado en nuestra Constitución. 

6. Cumplidas estas tareas y algunas que la ciudadanía con seguridad incorporará, se podrá lanzar la nueva convocatoria a elecciones generales. 

Cochabamba, 28 de abril de 2020

viernes, 24 de abril de 2020

COYUNTURA BOLIVIA ABRIL 2020



1. La encuesta de muestras y mercado, publicada en pagina siete el 23/02/2020, presentaba el escenario pre-electoral así: El MAS, con 32%, Comunidad Ciudadana con 23%, la alianza JUNTOS 21%, la alianza Creemos, con 15%, el Frente Para la Victoria (FPV) el 6%, la alianza LIBRE el 2% y los otros candidatos 1 y menos del 1%, en tanto que la suma de indecisos, blancos y nulos llega al 16%. En este panorama, si los tres candidatos contrarios al MAS con mayores posibilidades lograban una candidatura unitaria, podían fácilmente pasar el 50% y derrotar al MAS en primera vuelta sin derecho a balotaje. Sin embargo, estos candidatos optaron por resignar el primer lugar en favor del MAS en primera vuelta y disputar entre ellos el segundo lugar para forzar el balotaje, una estrategia que beneficia al MAS porque lo muestra como partido mayoritario a pesar del fraude, la corrupción y abuso de poder de sus 14 años de gobierno. 

2. La aparición de la pandemia del coronavirus ha postergado el calendario electoral sin fecha, habiendo propuesto el TSE una franja entre el domingo 7 de junio y el domingo 6 de septiembre de 2020, propuesta que el parlamento con mayoría masista en un cálculo fallido de que la crisis sanitaria desgastaría al gobierno, respondió negándose a tratar el tema electoral mientras no se supere la emergencia sanitaria. De esta manera la pandemia se ha ubicado en el centro de la coyuntura y ha modificado drásticamente el escenario futuro, debiendo los actores políticos rectificar sus estrategias. 

3. La estrategia del MAS tiene dos tácticas: una conspirativa y otra electoral: la conspirativa busca crear convulsión social para derrocar por la fuerza al gobierno de Añez, y en su táctica electoral ha inscrito el binomio Arce – Choquehuanca. Desarrolla su doble estrategia a través de su mayoría parlamentaria, su control en gobernaciones y alcaldías, y sus partidarios del Chapare, sus núcleos prebendales de El Alto, los enclaves de colonizadores en el Oriente, así como la infiltración en grupos de migrantes que desde Chile desean volver al país. Al presente, pese a sus esfuerzos y acciones, la estrategia masista no ha logrado ni convulsionar el país y menos mejorar el perfil electoral de su candidato, razón por la que en las últimas horas han manifestado su intención de acelerar el proceso electoral desde el Parlamento. 

4. El desempeño del gobierno ha sido favorecido por el sentimiento unitario del pueblo frente a la pandemia y el rechazo a la estrategia conspirativa del evismo. La concesión de bonos para paliar la economía de las familias es otro acierto contra el cual el evismo no pudo reaccionar. El coronavirus además ha permitido constatar que el discurso del evismo de “economía blindada”, “modelo exitoso de erradicación de la pobreza”, “atención de la salud y la educación”, “combate al narcotráfico”, etc., fue una cruel mentira. Sin embargo, eso no ha significado gran crecimiento de la intención de voto a favor de Añez ya que persiste el sentimiento que aprovecha su posición de presidente para hacer campaña. 

5. La relación de fuerzas, (alrededor del 30% favorable al MAS, 60% en contra del MAS y 10% fluctuante), no ha cambiado significativamente, sin embargo, la tendencia comienza a ser adversa al masismo. En la otra vereda, Mesa, Añez y Camacho no han variado su estrategia de ceder al MAS la victoria en primera vuelta y disputar el segundo lugar para forzar el balotaje. Se percibe un leve potenciamiento de Añez por su gestión, el desgaste de Mesa porque no tiene escenario para desarrollar acciones políticas y la continuidad del desgaste de Camacho que pierde la votación que gana Añez. La tendencia declinante del MAS y Mesa hace que ambos estén urgidos de realizar elecciones inmediatas, lo cual intentarán vía Parlamento, entre junio y septiembre, como sugirió el Tribunal Electoral. 

6. En este contexto, resalta la ausencia de un liderazgo (individual, partidario y/o frentista) que unifique las fuerzas democráticas que en conjunto suman el 60% para derrotar el aparentemente inamovible 30% masista, ya que la destrucción del sistema político por el régimen de Morales fue exitoso al punto que en lugar de partidos solo han quedado siglas sin estructura, ideología, liderazgo, ni proyecto, las cuales se han puesto al servicio de candidatos que tampoco logran la convocatoria suficiente. El desmoronamiento del fraude masista ha dado lugar a un vacío que requiere un realineamiento general de los actores políticos para construir una nueva alternativa de poder democrático, tarea estratégica que permitirá en el mediano plazo la reconstitución del sistema político y el rediseño de la institucionalidad democrática. 

7. En este propósito, para las fuerzas democráticas, insistir en la unidad del pueblo para superar la pandemia y postergar las campañas electorales es la postura correcta en la coyuntura, el apuro electoral del MAS y de Carlos Mesa es egoísta e irresponsable. Paralelamente las fuerzas democráticas deben modificar su estrategia y trabajar la constitución de un frente electoral que derrote al autoritario y corrupto candidato masista en primera vuelta y sea dicho frente el germen de la estructuración del nuevo proyecto nacional de reconciliación democrática que permita encarar los desafíos de la difícil coyuntura económica, política y social que se avecina en Bolivia. 

miércoles, 29 de enero de 2020

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD COMO ESTRATEGIA ELECTORAL


Según la última encuesta de difundida por Pagina Siete, el candidato del MAS tiene el mayor respaldo en intención de voto con un 26%; el segundo lugar está compartido entre Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, con el 17% cada uno, y el cuarto lugar la presidenta Jeanine Añez, con el 12%. Después se ubican otros candidatos que tienen una menor aceptación como Chi Hyun Chung con 6%, Tuto Quiroga con 3%, Félix Patzi con 1% y Samuel Doria Medina con 1%. 

Si este panorama se mantuviera, el MAS ganaría y el segundo lugar estaría disputado entre Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y Jeanine Añez. Sin embargo, toda encuesta es la fotografía de un momento y está sujeta a las variaciones que los actores políticos pudieran realizar. 

¿Qué podría hacer el MAS para incrementar su votación? Muy poco, porque no tiene posibilidades de alianzas y su perfil programático es el mismo de las pasadas elecciones anuladas. Por su parte, la candidatura de Jeanine Áñez también ya ha demostrado sus fortalezas y debilidades, siendo su margen de acción bastante limitado no teniendo al parecer posibilidades de nuevas alianzas. 

Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho fueron los que sufrieron el impacto del lanzamiento de la candidatura de la presidente Áñez ya que Carlos Mesa sufrió el transfugio de sus aliados Revilla de SOL.BO y del gobernador de Tarija, Adrián Oliva hacia la candidatura de Áñez, y Luis Fernando Camacho vio disminuir su preferencia en el Oriente en favor de Áñez y los Demócratas. 

Sin embargo, esta situación de debilitamiento puede ser revertida si estas fuerzas lograran una alianza entre ellas, ya que les permitiría superar al MAS en primera vuelta. Esta alianza que parecía imposible es en realidad la que debería constituirse como resultado de la “revolución de las pititas”, puesto que el acuerdo Mesa – Pedraza - Camacho – Pumari sería la síntesis del liderazgo que logró la renuncia del tirano. Mesa – Pedraza concentró el voto democrático contra el tirano y Camacho - Pumari fue el liderazgo cívico más dinámico en la rebelión. 

Este frente además estaría a tono con el clamor popular que pide la unidad de las fuerzas democráticas pudiendo sumar a Samuel Doria Medina, Leopoldo Fernández, Manfred Reyes Villa, José Luis paredes, Mario Cossío, Branco Marinkovic, Soledad Chapetón, los cocaleros de los Yungas, los defensores del TIPNIS y todos los actores políticos que sufrieron la represión, cárcel y exilio de los casi 14 años de gobierno de Evo en la presidencia, Rubén Costas en la gobernación de Santa Cruz y Luis Revilla en la alcaldía de La Paz. 

¿Qué se requiere grandeza y alto patriotismo para dar este paso? Por supuesto, pero, con seguridad se estaría constituyendo el poderoso frente democrático que la mayoría del país reclama. El Binomio Mesa –Camacho y las primeras senaturías por sus departamentos para Pedraza y Pumari podría ser la fórmula que unifique al país. 

Aparte de ello, no parece haber otra estrategia política que cambie el panorama electoral.