Slider

sábado, 6 de diciembre de 2025

UNA CONSPIRACIÓN POLÍTICA CONTRA COCHABAMBA: EL BOICOT A LA SOLUCIÓN INTEGRAL DE LA BASURA

 


El 7 de marzo de 2021, el pueblo cochabambino eligió nuevamente como alcalde a su líder histórico, Manfred Reyes Villa, quien había retornado al país tras más de diez años de exilio forzado, consecuencia de la persecución político-judicial impulsada durante el gobierno de Evo Morales y el llamado “proceso de cambio”.

La recuperación de la alcaldía por parte de Reyes Villa se produjo tras las desafortunadas gestiones de los exalcaldes Edwin Castellanos y José María Leyes, quienes asumieron el cargo bajo consignas de juventud, renovación y modernidad. La realidad demostró, sin embargo, que la juventud por sí sola no garantiza ni capacidad, ni innovación ni, mucho menos, probidad. El puente colapsado a pocas horas de su inauguración y el escándalo del suministro irregular de mochilas escolares permanecen como prueba irrefutable de aquella amarga experiencia de improvisación administrativa.

Con el retorno de Reyes Villa, Cochabamba recobró el pulso del trabajo constante, cercano y disciplinado; volvió la gestión municipal guiada por la experiencia y el servicio cotidiano a los barrios, atendiendo con eficacia las necesidades más urgentes de la población. De ese modo, la ciudad recuperó su sitial como referente nacional de una administración sólida, aun en medio de la crisis financiera que atraviesa el país, derivada del uso irresponsable de los recursos del gas natural durante las últimas dos décadas.

El liderazgo de Reyes Villa, que ha ratificado la vigencia de un modelo de gestión local exitoso en tiempos complejos, despertó, como ha ocurrido tantas veces en la historia política de Bolivia, celos y resistencias. Desde el gobierno central, sectores afines al movimiento gobernante y figuras del viejo sistema político reactivaron campañas destinadas a empañar su figura mediante calumnias y ataques propios de la más antigua tradición confrontacional: la guerra sucia.

En la actualidad, ese antagonismo resurge en el conflicto alrededor de Kara Kara y el cierre del relleno sanitario ubicado en esa zona. Esta situación recuerda, sin dificultad, el bloqueo ocurrido en 2019, cuando el entonces ministro de Gobierno impidió el ingreso de los carros basureros al mismo recinto, coincidiendo con la realización de la Feria Internacional de Cochabamba. Aquella acción, revestida de cálculo político, causó un daño irreversible a la imagen del municipio ante Bolivia y el exterior.

Si bien, en términos técnicos y administrativos, la alcaldía actual ha logrado avances concretos a través de la licitación y adjudicación del proyecto de industrialización de residuos sólidos, adversarios políticos y actores circunstanciales han emprendido un boicot sistemático para impedir su ejecución, trabando la disponibilidad de terrenos donde debe instalarse la planta industrializadora. Convenios frustrados, acuerdos caídos y conflictos vecinales avivados por intereses ajenos al bienestar colectivo dan cuenta del trasfondo político que intenta sobreponerse al interés municipal.

Entre los actores visibles de esta nueva ofensiva se encuentran dirigentes, concejales, comunicadores, creadores de contenido digital y figuras políticas que, en otros tiempos, se beneficiaron —directa o indirectamente— del impulso determinante del liderazgo de Reyes Villa, y que hoy participan en campañas destinadas a erosionar su figura desde tribunas mediáticas y plataformas virtuales.

No obstante, el pueblo cochabambino ha demostrado memoria histórica y madurez cívica. Sabe distinguir entre el valor duradero de la experiencia y el brillo efímero de los discursos improvisados. Hoy más que nunca, esa sentencia recobra fuerza: Cochabamba no está para experimentos; eso ya lo vivimos amargamente con “Cholango” y José María Leyes.

La coyuntura exige firmeza, oficio y capacidad demostrada. Es momento de deponer mezquindades, despolitizar los servicios esenciales y colocar a Cochabamba —como manda la tradición republicana— por encima de cualquier ambición personal o cálculo partidario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario